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jueves, 23 de julio de 2009

La verdad del narcoterrorismo en centroamerica - La DEA y la CIA introducían grandes cantidades de droga en EE.UU.


Caracas. 22 jul. 2009, Tribuna Popular TP.-

Celerino Castillo III es un ex agente de la policía estadounidense antidroga, DEA, que trabajó para el gobierno de Estados Unidos en América Latina desde 1984 a 1991. Denuncia cómo agentes de la DEA y de la CIA introducían grandes cantidades de droga en Estados Unidos, a fin de adquirir narcodólares para financiar asesinatos y actos terroristas de los contras en todo Centroamérica. Conozca cómo Estados Unidos ayudó al terrorista Luis Posada Carriles a escapar de la cárcel en Venezuela. Fernando Velázquez, del colectivo radial Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, de Estados Unidos, entrevistó a Celerino Castillo III, ex agente condecorado de la DEA, que trabajó en Guatemala, Salvador, Honduras y Belize entre 1984 y 1991, y autor del libro "Quemaduras de pólvora" (Powder Burns). Por su interés y la actualidad de las denuncias, publicamos esta entrevista, grabada en mayo de 2007.

P: Hablemos de Luis Posada Carriles. ¿Cómo lo conoció, bajo qué circunstancias y qué clase de trabajo o tareas hacían?
R: Todo comenzó cuando el cubano de la CIA estuvo trabajando en El Salvador en el hangar número 4, y el número 5 era de la CIA. En ese tiempo, el teniente coronel Oliver North y Félix Rodríguez ayudaron a Luis Posada a escapar de la prisión en Venezuela. Ellos se lo trajeron al aeropuerto de Ilopango para que él trabajara en las llamadas "Casas de seguridad" (Safe-houses) de los pilotos que transportaban armas y drogas y que volaban a Ilopango. Él estaba encargado de un almacén pagándole, trabajó en la embajada estadounidense del Salvador, a cargo de sus dos coroneles.

Luis Posada trabajaba en Guatemala también, y en ese tiempo yo lo conocí no tanto en El Salvador como en Guatemala. Él andaba haciendo unos operativos encubiertos con unos nicaragüenses de los contras, y andaban haciendo planes de trabajo de cómo infiltrar y hacer esas cosas contra Nicaragua. Ahí es donde yo lo conocí a el. Me lo presentó un agente de la CIA que se llamaba Randy Capster, y ese es el famoso Randy que estuvo involucrado en el secuestro de la monjita americana Diana Ortiz. Fue cuando estaban entrenando los escuadrones de la muerte en Guatemala y en El Salvador.

P: ¿Quién los estaba entrenando?
R: La CIA y la DEA, la G-2. Recuérdese que en ese tiempo (1984-85-86) los Estados Unidos le habían quitado la ayuda a Guatemala y a los países cercanos porque violaban los derechos humanos. Usaron una compañía del Departamento de Estado que se llama AID. Los fondos que nos daban a la DEA pasaban del narcotráfico finalmente eran para la G-2, ayudando a la G-2 con unos "centavos" porque el Departamento de Defensa no podía darle dinero, ya que habían cortado la ayuda. Bajo cubierto, con la DEA, lavaron el dinero que le estaban dando a los contras y al Ejército.

P: ¿Ellos estaban trabajando con el narcotráfico junto con la G-2 o todavía no?
R: Sí, la DEA ya estaba trabajando. Por ejemplo, nosotros estábamos echándole combustible a las avionetas que venían de Colombia, cargadas de cocaína. El otro agente de la DEA, que se llamaba Russell Reina, él decía que iba a decomisar el cargamento de ese avión llegando a los Estados Unidos, y después de 5 ó 6 avionetas que estábamos llenando de combustible nosotros, pues finalmente nunca las estaban agarrando. El señor Reina decía que habían cambiado el plan de vuelo yendo para los Estados Unidos, y la verdad es que eran cargamentos de los contras, que estaban llevando coca a los Estados Unidos, para darles dinero a los contras.

P: ¿Y qué hacía Luis Posada Carriles en ese momento?
R: Posada Carriles en el 88 ya estaba ahí trabajando en Ilopango. Él estaba ayudando a Félix Rodríguez y a Oliver North. Nosotros sabemos eso porque teníamos una fuente en Ilopango, que nos avisaba de los cargamentos que entraban y salían. Nosotros sabíamos que estaba allí Luis Posada y que él se había escapado. Todo el mundo sabía: el embajador, la CIA, Jack McCavettt que era el jefe de estación allí en El Salvador sabía. Y se habían traído diez permisos para Luis Posada para trabajar en Ilopango, con Félix Rodríguez y con Oliver North.

P: ¿Cuál era la función de Posada Carriles en ese momento?
R: Posada estaba encargado de pagarles a todos los pilotos de los contras que estaban llegando a Ilopango, y todos los nicaragüenses que estaban trabajando bajo cubierto hacían los operativos y se venían a Ilopango. Entonces, Luis Posada los ponía en "safe-houses", casas de seguridad donde podían vivir y hacer sus planes. Allí fue donde hicieron el plan para poner las minas en los puertos de Nicaragua. Esos se los entregó a Luis Posada un individuo que se llamaba Grashine. El famoso Grashine, que era un tipo que trabajaba con la CIA, involucrado en el tráfico de drogas, que le decomisaron en Miami una cantidad de coca. Él era conocido pero presentaba credenciales. Recuerdo que andaba Chico Guirola con él. Chico Guirola era un salvadoreño que trabajaba con el presidente Cristiani, y que le agarraron con 5 millones de dólares en Texas, y lo andaba siguiendo la aduana de los Estados Unidos, le decomisaron el dinero, y al final le devolvieron la avioneta y el dinero porque la CIA ordenó que estaba trabajando con los contras.

P: ¿Luis Posada Carriles se envolvió en alguna contratación de mercenarios o de gente que iba a poner bombas o explosivos en esa época?
R: Así es. Luis Posada era parte de la operación para poner minas en Nicaragua, para volar los barcos que estaban llegando de otros países con gas y petróleo.

P: ¿Qué me dice usted de Rodríguez? ¿Él tenía una posición más elevada que Carriles o tenían el mismo poder?
R: No, Félix Rodríguez ya estaba sentado con Oliver North. Tenía una posición un poquito más alta, porque Félix trabajaba nada más en Ilopango, y Luis Posada trabajaba en todo lo que era América Central. Anduvo en Honduras, con John Negroponte, cuando era el embajador. Estuvo en Guatemala trabajando, fue cuando yo lo conocí. Posada trabajaba en todo lo que eran las vueltas en El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala.
P: ¿Y este Félix Rodríguez es un presumido o realmente estuvo envuelto en el golpe contra Salvador Allende en Chile y el asesinato del Che Guevara en Bolivia?
R: Yo recuerdo que él era famoso por esa historia cuando yo llegué, pero lo que me chocaba mucho es que Félix Rodríguez decía que él era un oficial del Ejército de los Estados Unidos, y Félix Rodríguez entró a los Estados Unidos ilegalmente en los 60s. La CIA lo puso como oficial encubierto y lo comenzaron a mandar a "basic training", entrenamiento básico del Ejército. Él no terminó, se salió para trabajar con la CIA. Para ser un oficial del Ejército de los Estados Unidos, tienes que estar 125 días seguidos de entrenamiento y recibirte del entrenamiento básico y el avanzado. Félix Rodríguez nunca llegó a eso. A él le dieron de baja, porque se quiso ir a trabajar con la CIA.

P: Pero él tenía mucha autoridad en las operaciones que hacía.
R: Sí, porque en ese tiempo todos los cubanos eran anticomunistas contra Cuba. A ellos los dejó la CIA involucrarse en el tráfico de drogas. Hubo un operativo muy grande en los 70, que estuvieron involucrados en el tráfico de cocaína y en el tráfico de heroína. La DEA y el Departamento de Justicia detuvo a 150 cubanos que estaban trabajando con la CIA y a todos los encerraron. Esta gente venía a asesinar gente por la CIA. P: ¿Pero también los soltaron después o se quedaron encerrados?
R: Los soltaron a todos, lógicamente. Por ejemplo a Orlando Bosch, cuando estuvo involucrado con Luis Posada, ¿qué crees que hizo el presidente Bush? Le quitó los cargos en Miami.